lunes, 29 de septiembre de 2008

Preciosa magia...

Qué maravillosa es la magia que se transmite a través de las miradas…Que asombroso es lo que podemos ver al mirar a los ojos a una persona…Cuán bella es la sensación al estar frente a frente, sin decir una palabra con la boca, revelando nuestro corazón con la mirada…Sin duda, ésta es un arma de doble filo…Por una parte, nos delata tantas veces…Muchas veces nuestros ojos dicen más de lo que queremos decir, más de lo que queremos transmitir…Muchas veces nos exponen, y nos encontramos más vulnerables…Nos dan ganas de meter la cabeza bajo la tierra, escondernos como cobardes, sin hacernos cargo de lo que sentimos…Pero por otra parte, son de tanta ayuda para nuestro corazón…Cuando se acaban las palabras para expresar lo que en nuestra alma abunda, con la mirada podemos decir todo lo que no pudimos pronunciar…Y cuando es tanto lo que tenemos dentro, que nuestra alma empieza a desbordar, nuestras lágrimas empiezan a brotar…Sacando al final, lo último que ni las palabras ni las miradas no pudieron decir…Después llegan los abrazos, cuán precioso es el poder de los abrazos…Es algo inexplicable, imposible de definir con palabras…Son capaces de sanar el alma, de llenarnos de felicidad, de hacernos olvidar las tristezas, de borrar nuestras penas..Y lo más lindo, tienen la hermosa capacidad de marcar nuestra historia para toda la vida…Hay abrazos que no se olvidan jamás…Son esos abrazos que quedan grabados no sólo en nuestra memoria, sino en nuestro corazón, sin importar el pasar de los años…Ese abrazo de despedida, ese abrazo de reencuentro, ese abrazo inesperado, ese abrazo en medio de la angustia, ese abrazo que es como una explosión de felicidad, ese abrazo esperado por años, ese abrazo fraternal, ese abrazo grupal, ese abrazo melancólico…Todos tenemos en nuestra memoria aquellos abrazos imposibles de olvidar…Es tan extraordinaria la fuerza que hay en cada abrazo que damos y en cada abrazo que recibimos…

Cada abrazo que demos, que sea como si fuera el último…Que cuando abracemos, lo hagamos con el corazón…Que pongamos en cada abrazo, todas nuestras fuerzas…Que pongamos el alma, cada vez que demos un abrazo…Que en cada abrazo que recibamos, sepamos responderlo con amor…Que cada vez que nos abracen, seamos agradecidos a Dios por Su abrazo…Que en cada abrazo que demos, se renueve el poder de cada uno de ellos…Y por sobre todo, que cada abrazo sea sincero, un abrazo de corazón a corazón…

Preciosa magia la del abrazo y las miradas…

No hay comentarios: